Hoy José Antonio Zarzalejos, hijo de quien fuera Vocal del Jurado de Ética Periodística del Ministerio de Información y Turismo en los años 60 con Franco, escribe uno de sus habituales artículos en El Confidencial. Se despacha a gusto. Nadie le negará su sufrimiento por ser objetivo de ETA, como lo han sido miles y miles de personas. Nadie negará –y yo tampoco- que muchos de ellos –muchos menos de los que dicen que son- hayan tenido que huir de Euskal Herria. Ahora puede volver. Él y sus familiares, todos ellos –padres, hermanos, hijos, …- desterrados por efecto de la violencia etarra, pueden volver a sus casas vascas. ¿Querrán hacerlo? Del rencor, odio y desprecio hacia todo lo nacionalista que se desprende de su artículo, deduzco que no. Nadie que –como él- considera despreciable a todo lo que huela a nacionalista vasco, puede vivir tranquilo en esta tierra, que, para su disgusto, es mayoritariamente abertzale, y no, precisamente, por culpa de ETA.
El señor Zarzalejos, hijo de censor franquista, y educado en las JONS, olvida el régimen franquista, obvia la labor de inquisidor de su propio padre, desconoce –intencionadamente- que la mayor diáspora de vascos jamás conocida en esta tierra fue la producida por sus antecesores ideológicos y familiares, por aquellos a quienes cubrió, laureó y agasajó El Correo Español, del que Zarzalejos llegó a ser su director. ¡En qué otro diario sino!
Demuestra Zarzalejos su alegría por el actual gobierno vasco de la libertad, que le ha liberado del “régimen nacionalista” al que ha estado sometido por la voluntad democrática de las urnas, muy al contrario que el régimen dictatorial al que su padre y demás nos sometieron durante cuarenta años por la fuerza de las armas.
Zarzalejos, que jamás ha pedido la derrota histórica y moral del régimen franquista –al igual que toda una legión de españolazos de su pelo- exige ahora la derrota total y sin paliativos de ETA. Esa es su ética y su moral, ese su mundo de odio y rencor hacia todo lo vasco que no lleve la laureada por señuelo. Su espíritu, que lo reclama unamuniano y machadiano, ansía que su nieto, que nacerá y vivirá fuera de Euskadi (le deseo paz, felicidad y muchos años de vida saludable), en ese exilio al que denomina “interior”, por corresponder “al resto de España”, esa que es, sobre todo, su tierra. Según él, “no se trata de venganza”, sino que es “jusitica histórica”.
Pues bien, JA Zarzalejos, y parientes todos de él, ETA no mata desde hace más de un año. Desde setiembre entró en vigor una tregua parcial, que desde ayer mismo es general, es decir, afecta a todo el conjunto de acciones –denominémosles terroristas-. ETA –todo el mundo, hasta el mismo Zarzalejos lo ha reconocido- no miente. La consecuencia más latente de lo anterior es que nadie de los que han sido, por una u otra razón, amenazados o extorsionados, lo es en la actualidad. Por lo tanto, todos aquellos que tengan seguridad específica, o hayan tenido que huir del país por motivo –real o supuesto- de las causas descritas, están ahora mismo libres de amenaza. Señor Zarzalejos y familia: pueden ustedes volver.
No se puede esperar nada mas de alguien que fue educado en un ambiente criminal y de justificacion del terrorismo franquista.
Yo espero que no vuelva. Sus insultos no los he olvidado.
Dejando al Zarzalejos padre a un lado, no vasco él, es muy difícil olvidar lo que han sido sus descendientes, todos vascos dicen ellos, como creadores de opinión. La hermana ajustando sin pudor su discurso dependiendo del medio y el hermano, ay!.. el hermano, cómo olvidar a Vicente Copa !!…
PD
En otro orden de cosas: en el llamado caso Miñano, el denominado ‘chico de la sudadera’ está actuando correctamente ?.. Tengo la ligera impresión que ni de lejos.
José Antonio Zarzalejos Altares, Madrid, 1922
José Antonio Zarzalejos Altares, Funcionario de la Presidencia del Gobierno.
Director General Adjunto de Seguridad entre diciembre de 1975 y julio de 1976
Ignacio Zarzalejos Altares, Comisario General de Orden Público en 1974
Mas franquista que un requete y falangista juntos. Uno de los que mataron a nuestros padres, nos exiliaron a los familiares y nos quebraron la salud cuando eramos jovenes y nos obligaron a ser violentos, para responder a su violencia. En fin, un colaborador de asesinos.
http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2006/01/vuelve_zarzalej.html
¿Volverá a hacer comentarios el comentarista con “nickname” “Tubal”?
Lo dudo, salió bastante escaldado la última vez que tuvo a bien dejarse caer por aquí desde los olímpicos fascios (que no fastos) en los que mora.
¿El egocéntrico que escribía desde la Universidad Complutense de Madrid y que en un acto de ciberonanismo se buscaba a sí mismo en Google?
Ya lo creo que no.
Este pájaro está haciendo el meritaje para pillar cacho en EITB