Se huelen las elecciones. La prueba más evidente es el culebrón EA, que sólo obedece a un guión ya claro. Sólo nos resta superar un escalón para una pugna abierta interabertzale y, sobre todo, contra el enemigo unionista. Nada ni nadie debe impedir que en este país compitan electoralmente todas las sensibilidades políticas. Batasuna ha dado muestras más que sobradas de que sólo apuesta por las vías pacíficas y legales, por la política convencional. Es una exigencia democrática, una necesidad nacional y una oportunidad única para que las dos opciones nacionales encontradas (española y vasca) se enfrenten lealmente en las urnas; y proceder, el día después, al cómputo de apoyos.
Sus Estatutos (este lunes los vestirán de largo en el Euskalduna) serán absolutamente asépticos. Van a cumplir con la legalidad y con lo que de ellos se esperaba. Ya no hay excusas. Serán los que les impidan presentarse quienes se posicionarán en el bando antidemocrático, en la NO libertad, en la apuesta por la NO Normalización, en la senda de la NO paz. Unionistas y resto de personal: vale ya de discursos huecos y vacíos. Vamos a retratarnos todos, y a llamar en adelante a cada cual por su apelativo. Observaremos que en algunos términos el efecto boomerang se impondrá: de lo que acusaba, seré acusado.
No podemos estar eternamente con esta matraca. Solventado el conflicto navarro, debemos dar salida a la cuestión de legalidad de Batasuna. Si, como dice Iriondo, Urkullu tiene plato en propiedad en la mesa de la Moncloa, debe intervenir para que en ningún caso se revoquen los estatutos de la nueva formación de la izquierda abertzale. Desde ya mismo debemos llamar “intolerantes”, “excluyentes” y “fascistas” a Pastor y Pastor por exigir, aparte del rechazo de la violencia ya explicitado por Etxeberria, una condena de una ETA que ya no mata, ya no extorsiona, ya no amedrenta. Ya vale ya.
No podemos mantenernos en constante reivindicación pro-legalización; y, al mismo tiempo, tampoco podemos argüir que el MLNV recurre al victimismo para conseguir réditos electorales si no se les permite, con todo en regla, presentarse. Esta es una cuestión que trasciende el interés partidario, para convertirse en leitmotiv de carácter nacional. Por eso, a título personal, expreso mi apoyo a la marcha que se impulse a favor de la legalización, ya que estamos en período de paz; y deseo que, esta vez sí, sea NACIONAL, que lo apoyen todos los que creemos en esta Euskal Herria/Euzkadi/Euskadi. Espero, así mismo, que nadie intente apropiarse del éxito, que la redacción del texto final sea exclusivamente para transmitir la idea de que todo un pueblo exige unas elecciones democráticas, y que nadie ajeno a él puede impedirlo.
Plas, plas, plas!
Impecable el comentario. Estamos en el umbral de un nuevo tiempo en el que los abertzales deberemos relacionarnos con con respeto. Desde la discrepancia, que la opinión es libre, pero teniendo en cuenta que hay muchas cosas que podemos compartir.
Me temo Joxerra que hay algunos sectores del MLNV que tienen que evolucionar mucho para apreciar el valor de conceptos como respeto o democracia. Yo no sería tan optimista.