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Avanzamos hacia la política de lo evanescente. Retrocedemos hacia la política de lo inconsistente. Y entre medias está la idea de la sustancia. Proyectos políticos de contenidos. Política para las personas, no juegos de salón en la cumbre, en mesas camilla. Juego de tronos, gran serie, pero no puede ni debe ser la brújula moral y práctica de los partidos y/o de las instituciones, porque, eso, precísamente, produce e impulsa el desapego de la política real, díaria, para ser un mero juego en el que, aparentemente, no hay intereses particulares del espectador. Como si fuera la competición de liga de su deporte favorito. Y eso no es aceptable bajo ningún punto de vista. Palabras y discursos, pueden ser necesarios, pero son más importantes los hechos. Por sus hechos los conoceréis. Y esos hechos son los que hay que poner en el platillo de la balanza a la hora de juzgar el punto y la hora en que se encuentre un líder, un partido o una institución. Seguir leyendo »

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Es verdaderamente revelador el uso del lenguaje por parte de aquellos que dicen de manera ecuánime y justa, desde el centro, por supuesto, dirigir los designios de esa gran nación (sic) llamada España. Dos términos se concatenan en esta realidad (paralela) montada desde el centro: concesiones y “al PNV”. Concesiones significa gratuidad, cosa graciosa que se da por voluntad, pero que de normal, no se daría ni de globo. Sólo porque te ves obligado … como cuando no quieres darle txutxes a tu hija, pero aparece tu madre, su abuela, y lo hace inevitable. Y que es en realidad? Pues simple y llanamente negociar. Cuando negocias debes llegar a algún punto intermedio. No son concesiones, son acuerdos. El llamar las cosas como lo que no es revela una posición ideológica, es evidente. Lo mismo que lo de “al PNV”. Cualquier observador externo pensará, en principio con razón, el escándalo que supondría darle a un partido político 540 millones de euros … toma chiquillo, haz lo que quieras con ellos y no te lo gastes todo en txutxes. Tremendo. Porque no es sino el reflejo en el gasto de lo que se ingresa por cupo, y responde a obligaciones del Estado para con vascas y vascos, pero esto mejor no decirlo, porque contradice la visión de privilegiados de eso que se llama Euzkadi. La percepción prima sobre la realidad. Y así hemos llegado al punto actual. Por no contar la verdad de las cosas. Y llamar a las cosas por su verdadero nombre. Seguir leyendo »

Sin dudas el relato es lo más importante. Todos quieren la coherencia de su parte. Poder decir, veis, teníamos razon. Somos los que dijimos lo que haríamos. Hacemos lo que decimos y decimos lo que hacemos. El problema es que como todos apelan a ese hecho, no todos pueden hacer realidad que su relato sea el veráz verdadero, y por ello es complicado ir hilo a hilo, tejido a tejido, desentrañando en que punto está la verdad. Y en el mundo de la post-verdad esto se hace más difícil porque se cree que la política 2.0 (o más) se basa en unos tuits o unas conversaciones de facebook. Y hay algo más allá. La sobreabundancia de datos no procesados no permite que haya más información con formación, sino más confusión, en la que los prejuicios, lo “que ya sabemos”, juega un papel crucial. Y nos hace creer que sabemos cuando nos falta perspectiva. Valoremos pues, una vez expuesto esto, el tránsito de M. Rajoy a Pedro Sánchez. Seguir leyendo »

Asumir los Presupuestos de 2018 es, básicamente y ante todo una responsabilidad por la estabilidad del estado español en unos momentos en los que la desestabilización de una Italia que entra en turbulencias, una Polonia y Hungría en manos de gente poco recomendable, y con otras circunstancias como el Brexit o una Grecia a punto de salir de los programas de rescate, ponen el acento en preservar, si es posible, lo estable, frente a lo inestable, en un mundo en el que convivimos con Putin, Kim Jong Un, Maduro, Putin, el iraní, el sirio y todo lo demás. Y dirán, óiga, y eso que tiene que ver con que EAJ-PNV apruebe los PGE de 2018 al gobierno del PP? Pues miren que tiene que ver. Como otras muchas cosas. Porque, además, los que han negado los PGE de 2018 estaban aprobando los de 2017. Que cosas, verdad? Seguir leyendo »

Alemania. Todo es culpa suya. Y de Bélgica. Y de Escocia, Reino Unido y la Unión Europea. Las Euroórdenes (si, ese instrumento negociado entre estados, con 32 supuestos dentro y el resto fuera) no funcionan, Europa es mala, satánica. La anti-españa del contubernio de Munich operando de nuevo. Soportan la leyenda negra y de ahí viene todo lo demás. Y es que el español medio no debe bajar la cabeza por usar su bandera, su himno o hablar su idioma … oh, espera. Cual idioma? El español? Veamos, alguien se da cuenta de que eso excluye a otras lenguas igualmente españolas? Más allá del euskera, el catalán o el gallego, existen el aragonés, el asturiano o el leonés, además del mínimo respeto y decoro por todas esas lenguas que hablan gente de fuera, y a las que, en su ámbito privado, no se les puede privar de hablar. O si? O es que, como el Señor Felipe Borbón en su discurso del 3 de Octubre de 2017 ponga extra-muros a los 2 millones largos de personas que pudieron votar independencia del 1 de Octubre, y que reincidieron en su “crimen” el 21 de Diciembre? Se les excluye de ser españoles y ya no cuentan? Todo esto lleva a mucha reflexión, o debiera, si en verdad, España fuera el objeto de su amor. Y, objetivamente, son los que con más ahínco la odian y la quieren destruir. Por eso enfrentan españoles contra españoles, pues sólo puede quedar una. La suya. Y con Marta Sánchez entonando su himno. Una, grande y libre. Seguir leyendo »

o Llevo muchos años haciendo de pregonero, pero de sordos; sordos que no quieren oír; sordos que les molesta que recuerdes su pasado y que para nada desean rememorar aquellos años de plomo en los que estuvieron inmersos; sordos que en cuanto nombras la “bicha” señalan la luna y ponen cara de bobos dejando claro que ellos en ese asunto “solo miran el dedo”. Seguir leyendo »

Cambiar es normal y natural. Siempre que el cambio sea dentro de los cauces de lo regular, es decir, por auto-convencimiento, por medios endógenos y no exógenos. No se pueden hacer cambios desde fuera. Y ahora, afortunadamente, ni el Estado es el Jefe (sea rey o no) ni lo es el gobierno. Cuando llevamos una parte significativa del siglo XXI adelantada (tanto como que para este año, en el siglo anterior, ya se había desarrollado incluso toda una primera guerra mundial) debemos pensar no ya en que una persona sea un voto (que si, no puede votar más veces, como ha sucedido en no pocos sitios, hasta hace no tanto) sino que cuantos menos votos se queden sin estar representados mejor. Y que cada voto emitido sea escuchado y tenido en cuenta. Y tener en cuenta que hay que hacer partícipe a la gente, más allá del voto normativo, en base a cosas tan exóticas … como el artículo 9 de la Constitución Española, por ejemplo. El problema viene cuando esos cambios se producen sin diálogo, sin negociación, sin acuerdo … Seguir leyendo »